Bienvenido a TAE MO

OFERTA PARA UN TIEMPO DE CRISIS

 

*Descuento de 300 euros en el primer año de curso básico impartido en el centro Taemo,  en cualquier modalidad de pago elegida, sobre el precio indicado.

(A partir de 7 alumnos presentes hasta el final del primer año del curso básico)

 

La verdadera tradición

 

 

  • EL CURSO BÁSICO SE IMPARTIRÁ EN LA ESCUELA TAE MO DE SAN LORENZO DEL ESCORIAL.(Acceso directo en transporte público desde Moncloa en 40 minutos.)



  EL PENSAMIENTO CHINO propone un acercamiento diferente a la realidad del ser humano, UNA COMPRENSIÓN DINÁMICA DE LA VIDA, en el espacio y en el tiempo, admitiendo que nada de lo que existe está separado.

         Segun la tradición antigua, El UNIVERSO ENTERO SE REVELA COMO UN INMENSO ORGANISMO, cuyas funciones dejan aparecer el sentido de la Unidad dinámica de todo lo que existe. Así, una mirada global asociada a la consciencia misma, ("el Corazón"), inspira cada pensamiento, cada palabra, cada imagen.

         Los chinos tienen un sentido agudo y apasionado de la OBSERVACIÓN, cuya esencia no es solamente constatar hechos tal como aparecen, sino también, y sobre todo, percibir sus cambios, mutaciones, redistribuciones y movimientos cíclicos.

         Esta observación minuciosa de la naturaleza en su movimiento vital, revela correspondencias, resonancias, consideradas como momentos y manifestaciones significativas de su fisiología. Todo en la naturaleza como en el ser humano, procede por ciclos, alternancias, ritmos (noche/día, fases lunares, estaciones, inspiración/expiración, latidos del corazón, sueño/vigilia, etc.).

         Descubrieron una medicina que respondía a los mismos criterios universales, capaz de devolver al individuo UNA ARMONÍA DE INTERCAMBIO entre el arriba y el abajo, entre lo físico y lo psíquico, entre lo consciente y lo inconsciente, entre la materia y el espíritu.

    Así, YIN/YANG expresa el ritmo fundamental, ilustrado por el movimiento aparente del sol alrededor de la tierra, y se considera como una EXPRESIÓN DE LA GLOBALIDAD, en la cual distinguimos estos dos aspectos inseparables e incomparables, inexistentes el uno sin el otro.

         El espíritu de la medicina china considera siempre el humano como una totalidad dentro de sí mismo, así como en su dialogo con el universo, implicando un PENSAMIENTO UNIFICADOR.

         La identificación de los movimientos, y luego de las funciones del ser humano, ofrece una fisiología que incluye las funciones emocionales y síquicas, la relación al cosmos entero, e incluso LA TRANSFORMACIÓN ESPIRITUAL. Comprendemos pues, la importancia práctica de las fases del tiempo, del conocimiento del medio de vida, de la historia del individuo y de sus antecedentes, al realizar un tratamiento.

         Además, el pensamiento chino da prioridad a la EXPRESIÓN CUALITATIVA de los fenómenos, devolviendo así, su importancia a la escucha sensorial y a la investigación clínica, poniendo énfasis en la palpación de los pulsos radiales, que constituyen las bases indispensables de un amplio y profundo diagnóstico energético.